cuanta más gentenueva conozco, más me alegro de ser como soy de tener cubierto el cupo de buenos amigos de que me sobren
no necesito integrarme tal exceso de buen rollo y alegría en una noche fría como esta
me satura
cansada de la gente de puta madre y de la gente guay me quedo en mi rincón, en estos casos estar sola es la mejor opción [para mi salud]
aunque ultimamente cualquier cosa me agota
me pregunto a ratos que coño hago aquí encerrada, emputecida, embravecida y encabronada rodeada de gente que no me da ni frio ni calor de gente gris
con más ganas de matar que de morir tratando de pensar en algo positivo imaginando de repente esa cabeza en una bandeja con la boca abierta sujetando una ramita de perejil
a tomar por culo todo
la frase que termina todas las etapas de mi vida un bucle infinito donde a veces pienso que nadie me puede tocar aunque en realidad es que no quiero que nadie me toque y perderme en una isla con mi bendita soledad
mientras te sonrío por exigencias del guión con la sonrisa falsa más bonita del mundo porque ya ves, todavía hay quien me pide que sea como las demás, una vulgar hipócrita
nada más lejos de la realidad cuando lo que de verdad me apetece es descuartizaros a todos quedarme sola por fin y cambiar esta puta música
lo siento, el circo ha cerrado [diviértete tu] a mí ya no me sale la mentira de dentro no hay nada que me queme más
pero todavía hay quien me dice que tengo que quedar bien [a mis años]
luego no me pidas que sea auténtica
es injusto, que se me exija tanto cuando no he pedido nada y teniendo en cuenta con lo que me he tenido que conformar
que me acepten como soy es un lujo para el que nunca he estado preparada
era demasiado bonito cuestión de tiempo porque no somos especiales ni especialistas porque hace semanas, meses te habría hecho gracia lo que hoy te hace enfadar y ahora te mueres por ser normal, corriente, común
no lo entiendo
te compras un gato y luego esperas que ladre
[no te molestes en buscar, ya encontré mi canción]
Pocas veces hago favores si no gano nada a cambio y quien me conoce bien... lo sabe.
Tampoco tengo costumbre de escribir sobre solicitudes concretas, me basto yo sola y el revuelo de mi cabeza. No obstante, por esta vez haré la excepción de atender a esta petición:
"ola qeria pedirte un favor: he leido absolutamente todos tus posteos y em encanta cmo piensas y escribes.tengo q acer una readaccion sobre los profesores de hoy en dia,lo bueno y lo malo,solo q yo no tengo imaginacion para ello.podrias ayudarme??? si se te ocurre algo escribelo,te leo cada dia"
Lo hago en señal de agradecimiento, ya que dicho comentario me ha levantado el ánimo en estos días grises.
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Las personas nacen y luego se hacen. Nadie es malo por genética, ni listo, ni tonto, ni irresponsable, ni vago. Por desgracia es durante la infancia donde se forman o educan estas facetas de la personalidad que nos definen a los seres humanos y que nos acompañan durante el resto de la vida.
Lo realmente grave del asunto es que en este proceso, participan demasiadas personas. A menudo con deficiencias y/o trastornos mentales, para qué vamos a negarlo. En este mundo hay muchas cosas que están hechas del revés, porque para adoptar un niño, aparte de dinero que ya me parece un fraude, además te hacen trescientas pruebas mentales-psicológicas (e inútiles, añadiría yo, que me cago en toda la psicología), mientras que cualquier colgada de cualquier edad que ya pueda concebir, puede ser madre. Fuerte? Sí, pero constitucional, qué remedio.
Y cuando una obra de arte, como lo es la educación, no sale bien... le echamos la culpa al material. Es como si hubiera que hacer una escultura y de las 24 horas que tiene el día, durante 4 esculpieran distintos maestros, otras 3 esculpieran el padre y la madre, 3 la televisión, 2 los videojuegos, 1 los amigos, ... suma y sigue. Me imagino la forma amorfa de la escultura resultante. Así como me imagino a los niños como pelotas rebotando de un lado para otro y recibiendo instrucciones contradictorias acerca de la correctitud de su comportamiento:
En casa soy el rey mi mamá me lo hace todo y lo que cuesta lo paga siempre papá, pero cuando llego al cole el maestro me manda callar, me suspende si no estudio y me encabrono, me tiene manía. Y como se lo diga a mi papá se va a enterar.
Es el principio de la infelicidad adolescente, inculcar a un hijo que el resto del mundo tiene la obligación de compartir la responsabilidad de sus actos, de protegerle, en definitiva de que se sienta como en casa. Porque no es (ni debe ser) así.
Lo mejor esque ese niño que este año ha suspendido seis, no nació tonto ni listo. Pero la desmotivación de sus maestros por él (porque no olvidemos que la enseñanza es una vocación a la par que una carrera universitaria) la despreocupación de sus padres que lo solucionan todo dándole 50 euros para que no de el coñazo durante el fin de semana y las malas influencias de colegas "de los listos" contra los que nunca estuvo preparado por ninguno de sus educadores, han sido la única causa de que le haya importado tres cojones aprobar, suspender ni a qué se va a dedicar, porque en el fondo ha perdido la confianza en ningún referente, le parece todo un cachondeo que no merece la pena. Y de nada servirá sentarle en una silla y rallarle la cabeza diciendo "tienes que estudiar", "si no apruebas te castigo", "que he hecho yo para merecer esto", "tan mal te hemos educado" etc.
Si a un niño le dices que no se cruza en rojo, le estás dando una orden. Si un niño ve que otro niño cruza en rojo y un coche lo estampa contra una pared dejando sus sesos esparcidos por el suelo... no hará falta ordenarle o convencerle de nada.
Los profesores, que tienen la mitad de la culpa, porque durante años han sido monstruos que han maltratado y atemorizado a los menores y ahora, que han descubierto alternativas pedagógicas menos nocivas, se encuentran con otra generación de verdaderas fieras asilvestradas que se rebelan contra cualquier cosa y que no conocen el respeto. Que para cubrir su aburrimiento y su falta de problemas, se los buscan.
Normalmente para estar capacitado para algo, hay que adquirir un conocimiento. Pero como en cualquier campo, nos encontramos con médicos ineptos, abogados ineptos, políticos ineptos y porqué no, padres y maestros ineptos.
A su vez hay excelentes médicos, excelentes abogados, y porqué no excelentes padres y maestros.
Sólo que en lo que a educación respecta, los responsables, somos todos. Tu y yo incluidos. De manera que la sociedad, al detectar esas ineptitudes (en padres, maestros...) es responsable de denunciarlo y exterminarlo.
Porque es tan peligroso un mal profesor o un mal padre, como un mal médico. Los daños físicos y los mentales, suelen ser irreversibles.
¿Entonces de que depende el futuro de toda una generación?
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En los peores momentos, cuando parece que el mundo entero se desmorona a tu alrededor, hay dos cosas sencillas que pueden llegar a consolar.
* Pensar que el tiempo sigue pasando de manera inevitable.
* Las flores de Bach.
Y ahora miras atenta el reloj deseando que las horas, qué digo, los meses pasen volando, mientras cuelas cinco gotitas homeopático-milagrosas debajo de tu lengua de trapo y esperas a que llegue la magia y no me refiero a la de la puta navidad. Sino a ese sabor a alcohol, a naturaleza muerta reconcentrada que baja por tu garganta.
Sí, hace frío si.
'Tienes cara de cansada', 'te estás quedando cada vez más flaca', 'tu verás lo que haces'.... Las noches se hacen eternas con el run run de las frases de los demás rebotando por dentro de la cabeza, no sabes como aun no sangras por la boca y por los oídos. De callar lo que no puedes, de escuchar lo que no debes.
Loca por huir del drama, frivolizas con la misma muerte, te asomas a la ventana y te preguntas cuánto mejor sería la vida de los demás si ahora saltaras. Agarrarse con uñas y dientes a la alegría, provoca graves heridas. Secuelas que escuecen dejando cicatrices que tiran al abrirse de nuevo.
Y ahora te preguntas como sería tu vida si todo el mundo fuera alguien como tu. Casi te alegras (por esta vez) de ser única. De ganar en todas las comparativas, y de que incluso los que te conocen de oídas se conformen con tener todo lo que has rechazado, con intentar recuperar lo que tu (todavía) no has perdido.
Yo esta noche me disfrazo de mí, que ya soy todo un personaje...
a veces las cosas que llegan a tu vida por casualidad son las mejores
y en mi caso esto ocurre con mucha frecuencia
con esa sensación de que ya te quería antes de conocerte bolita bicolor de algodón que cabías en mi mano no debías pesar ni un kilo, estabas sucio y desnutrido te lanzaste como un loco a la latita de atún que te pusimos
poco a poco fuiste cogiendo fuerzas tomando posiciones ganando mi cariño y yo el tuyo, porqué no
no es sólo que hagas hogar es que me arrancas la soledad, a arañazos
no quiero pensar que habría sido de tí, sin mi aunque realmente quiero decir, que habría sido de mi si no te hubieras cruzado en mi camino
si alguna vez he tenido instinto maternal me lo has provocado tu
si alguna vez lo he pasado mal fue aquella vez que tardé horas en encontrarte [parecieron años] pequeño aventurero, que te cuelas por cualquier sitio prófugo escapista que todo lo quieres saber y cotorrear
y aunque no llevas mis genes a veces pienso que has salido a mi tan traidor y tan valiente porque sabes darme todo, lo mejor y lo peor
pero a mi me merecen la pena todos los disgustos, la guerra que me das pequeño macarra felino con tal de sentir tus patitas otra vez en mi pecho y tus ronroneos y tu calorcillo gatuno
Pero es hacer lo que te gusta lo que te saca del tedio del trabajo que te da de comer, de la rutina. Del estrés de la ciudad contaminada que te absorbe, de las facturas, de las deudas y las hipotecas. De los problemas del alma.
El que no saca tiempo para ello, para tocar el piano, para bailar, para pintar un cuadro, para ver un amanecer, para jugar con su hijo, ... está avocado a la tristeza. Y no merece otra cosa que la resignación, el fracaso emocional y no dormir.
Las audiencias televisivas nos delatan. A nosotros y al tiempo libre, ese que decimos que nunca encontramos.
¿Acaso no es 'vivir' el verdadero sentido de la vida?
“Se llama trastorno bipolar a un trastorno depresivo de larga evolución, en el que las fases de exaltación, alegría desenfrenada o irritabilidad y grosería, alternan con otros episodios en que la persona está con depresiones intensas, con bajo estado de ánimo, incapacidad para disfrutar, falta de energía, ideas negativas y en casos graves, ideas de suicidio”.
EL ENFERMO
Era tan pobre, que no tenía más que dinero...
Una vez me dijiste que no hablara mal de nadie. Olvidas que hay personas de las que no se puede hablar bien, porque no tienen nada bueno.
Como pudiera ser tu caso.
También olvidas que no a todos nos cuesta lo mismo sobrevivir en este mundo infame. Cuando llevas por conciencia una corbata, por elegancia la bragueta y por sonrisa una mentira a modo de tarjeta de visita. No sé que te queda más grande, si el cargo o los pantalones.
Si digo que no le deseo el mal a nadie, miento. Pero no ha nacido hombre que me toque tanto los cojones, como para responder SI, a esa proposición indecente de ¿Quieres que le parta las piernas? que me hacen a menudo los amigos de verdad cuando les parece que las circunstancias me afectan.
No olvides nunca que yo, con todo lo tonta que soy, ya tengo todo lo que tú siempre has querido. Cosas que no has conocido, como la salud mental. Que tener fama y poder, poco o nada tiene que ver con ser importante. Por eso, piltrafilla de aspirante, con todo lo listo que eres, constantemente recurres al orgullo por venganza, prostituta de la impotencia, que no es lo mismo putear... que ser en sí una putada.
Como pudiera ser tu caso.
Si sólo la mitad del tiempo que pierdes en tirar del hilo, lo dedicaras a trabajar… haz las cuentas calamar, que sumar no es una ciencia e invertir en tu conciencia, es perder el capital.
Y como el cáncer era yo, me mandas por mensajero (cobarde titiritero) a tu mejor marioneta, proyecto de calzonazos que convertiste en jefazo en un momento bipolar. Todo un socio desgraciado que de tanta inteligencia, se deja invadir, desplazar y destruir. Como el cáncer de verdad.
Yo encargaría ya la tarjeta donde ponga en grandes letras: ........."El más rico del cementerio. Director bajo la tierra" Como insinuaste en su día: todavía estamos a tiempo de casarle en silla de ruedas. Infeliz alquitranado, aun no has considerado que un tirano no tiene amigos por mucho tiempo.
Sólo hay una cosa peor que un tonto con experiencia. Otro tonto que le haga caso.
Pero como sé bien que todo pasa por algo, yo extraigo mi aprendizaje, y de ahora en adelante desconfiaré de las personas que me digan más de diez veces en menos de diez minutos la frase "a título personal" en una reunión de trabajo.
Claro... que a cualquier cosa le llaman trabajo.
LA MEDICACIÓN (a modo de conclusión)
"La verdadera profesión del hombre es encontrar el camino hacia sí mismo"[Hermann Hesse]
Y tú (como dice el refrán) estás más perdido que un hijoputa el 19 de Marzo.
Y él continuó: "Si un hombre le dijera a Dios que su mayor deseo consistía en ayudar al mundo atormentado, y a cualquier precio y Dios le contestara y explicara lo que debía hacer, ¿tendría el hombre que obedecer?"
"¡Claro Maestro!" exclamó la multitud. "Si Dios se lo pide, deberá soportar complacido incluso las torturas del mismo infierno"
[...]
"¿Y qué haríais", preguntó el Maestro, "Si Dios os hablara mirandoos directamente a los ojos y os dijera 'OS ORDENO QUE SEÁIS FELICES EN EL MUNDO MIENTRAS VIVÁIS'?, ¿Qué haríais entonces?"
Y la multitud permaneció callada y no se oyó una voz, ni un ruido...
* * * Richard Bach * * *
Pero el hombre nunca aprende.
Porque no está preparado para vivir sabiendo que tiene que morir en el último capítulo. En el libro de mi existencia yo aun no he escrito ninguno. Eso sí, estoy nominada para mejor actriz secundaria. Es más sencillo seguir la corriente y que "lo de siempre", "lo cómodo" o "lo aparentemente normal", gobierne nuestra miserable vida y cada uno de los segundos que nos quedan. Irrepetibles. Insustituibles.
Si a un hombre le muestras el futuro, le quitas el futuro. Lo que nos queda es hoy y mañana. Nada más. ¿Dentro de un mes, de una semana? No me vale. Lo siento, no me llega la esperanza.
No le doy tiempo al tiempo porque no sé lo que tengo y la palma de mi mano muestra una línea corta y fina. Yo sóla he decidido hace años que mientras no posea una caja acolchada que guarde mi esqueleto a dos metros bajo tierra, nada será un drama.
Cuando uno decide la vida que quiere y la compara con la vida que tiene, debería preguntarse también "¿a que precio?". Espero que cuando pregunten a mis hijos en el colegio, eso de 'qué quieres ser de mayor', sean sinceros y contesten lo que esta generación les ha enseñando: 'el más rico del cementerio'.
Sigo. Me enamoro de todo, me conformo con nada. Y aunque tenga esta cara de desganada, de que nada me importa, de que poco me afecta, lo grabo todo a fuego en mi memoria, para no dejar deudas a nadie, porque yo, como todo el mundo sabe, a tenor de mi rencor, nunca me quedo con nada que no sea mío.
Esta vez era sencillo, sólo tenía que escribir el texto. Ya tenía la foto, la música, el título. [Aunque la letra ha cambiado]
Pero ya ves, que a veces me quedo [me dejas] sin palabras.
Sucede, cuando llevo tiempo sin escribir, que de pronto me viene todo a la cabeza y hasta que lo ordeno pasan horas delante del papel. Con infinitas ideas, tachones y frases por los laterales de la hoja. Que suben, que bajan… [Que bailan]
Si alguna vez he dado más de lo que tengo... me han dado algunas veces más de lo que doy...
Siete noches no son nada. Pero han sido suficientes para arrancarme un trozo del pasado, grabado a fuego, y echarlo a la hoguera del olvido. A veces me gusta pensar que se pueden quemar los malos recuerdos. [Como no funcione los congelo]
Ahora mejor dejo que pasen las cosas y no digo nada. Y no me creo nada. Para qué.
Tengo esa mala suerte, que cuando grito y repito que no puedo... me lo dan todo. No quiero menos... ...pero no puedo más
Si algo tienen en común todos mis buenos recuerdos, los mejores días de mi vida, es que en todos ellos apareces tú. A veces al fondo.
Borroso pero ahí.
El motor de mi conciencia.
Me cuesta reconocerlo pero me conoces mejor que nadie. Y peor que nadie también.
Y aunque has negado todo lo que no te gusta de mí, también me has enseñado cómo elegir lo mejor y tengo cada frase tuya grabada a fuego en mi mente. Frases que ni el alzheimer me harán olvidar y que quedarán como un eco sordo en mi cabeza hasta el fin de mis días. Me has dado todo lo bueno que hay en mí. Para la niña que llevo dentro siempre serás el mejor, el más fuerte. Y nunca encontraré un hombre como tú, porque ya no quedan. Lo he asumido hace demasiado tiempo.
Eres la última persona especial que he tenido la suerte de conocer.
Me has querido y protegido por encima de todo y lo sigues compartiendo todo conmigo con esa ilusión que sólo tú sabes sentir. Como si nunca te hubieran hecho daño, porque tú no le tienes miedo a nada.
Aunque no me entiendas y siempre te decepcione, ya que no soy ni la mitad de lo que esperabas. [De lo que esperábamos los dos]........ Pero me queda lo mejor de tí porque soy exacta en cada gesto, en cada mirada. Como una fotocopia reducida y matizada. Quizá una manera de que sigas vivo en mí cuando dejes de existir. Mi herencia más preciada.
Pues las lágrimas más profundas no me las ha provocado otro hombre sino tu, sangre de mi sangre. Y siempre han sido de emoción, nunca de tristeza.
Mi memoria estúpida tiene a ignorar, metiendo en su raído baúl, los malos recuerdos para que yo flote sobre la mierda, absurda y confiada.
Aunque a veces lo agradezco.
Para no pagar contigo el daño que otros me han hecho.
Me grito: esque ya no te acuerdas de nada? Que no necesitas esto, que nada tienes porque nada quieres, que la decepción ocupa toda tu maleta. Todo un clásico en mi vida, la rutina mata.
Aunque a mí a veces me calma.
Y si hoy escribo es sólo para asegurarme de que apunto con todo detalle este momento, para recurrir a él cual jarra de agua fría verbalizada que apaga la euforia, el calor y la ilusión que me viene a ráfagas. Para pisar tierra firme y no olvidarme jamás de que todo pasa. Lo mejor y lo peor.
Aunque contigo prefiera volar sin mirar hacia abajo.
Como si me tuviera que recordar a mí misma de vez en cuando lo que no quiero ser. [La superencargada]
Para no terminar otra vez en el estado de tarada desmotivada.
Aunque no pueda ser de otra manera. Porque soy yo y no otra.
Y tengo que hacerlo todo así: a lo bestia.
Hay tres frases que cuando me las digo a mi misma indican que estoy en estado de alerta, que me quemo por dentro:
De que vas.
A que juegas.
Te estás pasando.
Y esta semana ya las he pronunciado las tres.
¿Puede alguien llamar a los bomberos por favor?
Aunque prefiero arder en el infierno, a morirme en el cielo, de tedio y aburrimiento.
Cuando me preguntan qué veo en ti, nunca tengo respuesta. Un rotundo “NO SÉ” en mayúsculas porque las cosas que son demasiado no se deberían intentar explicar con palabras.
Las sensaciones que no se pueden describir en ningún idioma, son más intensas. Sin duda alguna. Como cuando todo tu cuerpo se expresa lanzando al aire cada músculo, cada gotita de sangre al infinito. Y sonríes. Siempre sonríes. Porque sabes bien que en este lugar y en este instante no existe otra como tu. Ni tan pequeña ni tan grande. Como la noche y el día, puedes ser tan frágil y tan dañina. Tan dulce y tan violenta. Todo mezclado. Un amalgama de dos sabores tan distintos que lejos de empalagar, seducen mi paladar.
Así eres. [Así soy]
Podría esperar toda la vida a que te subas al escenario vacío del día a día para mostrar el universo que llevas dentro. Todo un ciclo de armonía, delirio y placer. Arte en estado puro al fin y al cabo.
Si te dejara salir más a menudo nos iría mejor a las dos. [no crees?]
Parapoder dormir no necesito palabras, ni sábanas de seda, ni una gran cama. Triste, pero sólo un poco, tranquila, relajada. No me permito sentir [en exceso] ni soñar [por defecto]. Mi abuso de libertad sólo me deja volar, tan lejos de mí cada día que pienso, que nadie me puede tocar. [Ni tu]
Para poder dormir no necesito almohada, que absorba lágrimas que ya no acuden, ya no me acuerdo de lo que es sufrir porque se me ha olvidado como se hace “recordar”y no me importa nada. [Ni tu]
Para no dormir sólo me hace falta una mirada, un pestañeo furtivo, la mano más sucia subiendo por mi espalda, no vi la playa pero sé de la espumay un acantilado baja de tu cintura.
Para no dormir me basta con que me susurren cualquier estupidez, en modo 'metiendo la pata', que por desgracia olvidaré a partir de mañana y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
Así eres soledad, que te pegas a mi alma, triste y pura. Unos días vienes, otros días vas.