
que faltan
sospecho
solo pienso en ti

EL CONCEPTO“Se llama trastorno bipolar a un trastorno depresivo de larga evolución, en el que las fases de exaltación, alegría desenfrenada o irritabilidad y grosería, alternan con otros episodios en que la persona está con depresiones intensas, con bajo estado de ánimo, incapacidad para disfrutar, falta de energía, ideas negativas y en casos graves, ideas de suicidio”.
EL ENFERMO
Era tan pobre, que no tenía más que dinero...
Una vez me dijiste que no hablara mal de nadie. Olvidas que hay personas de las que no se puede hablar bien, porque no tienen nada bueno.
Como pudiera ser tu caso.
También olvidas que no a todos nos cuesta lo mismo sobrevivir en este mundo infame. Cuando llevas por conciencia una corbata, por elegancia la bragueta y por sonrisa una mentira a modo de tarjeta de visita. No sé que te queda más grande, si el cargo o los pantalones.
Si digo que no le deseo el mal a nadie, miento. Pero no ha nacido hombre que me toque tanto los cojones, como para responder SI, a esa proposición indecente de ¿Quieres que le parta las piernas? que me hacen a menudo los amigos de verdad cuando les parece que las circunstancias me afectan.
No olvides nunca que yo, con todo lo tonta que soy, ya tengo todo lo que tú siempre has querido. Cosas que no has conocido, como la salud mental. Que tener fama y poder, poco o nada tiene que ver con ser importante. Por eso, piltrafilla de aspirante, con todo lo listo que eres, constantemente recurres al orgullo por venganza, prostituta de la impotencia, que no es lo mismo putear... que ser en sí una putada.
Como pudiera ser tu caso.
Si sólo la mitad del tiempo que pierdes en tirar del hilo, lo dedicaras a trabajar… haz las cuentas calamar, que sumar no es una ciencia e invertir en tu conciencia, es perder el capital.
Y como el cáncer era yo, me mandas por mensajero (cobarde titiritero) a tu mejor marioneta, proyecto de calzonazos que convertiste en jefazo en un momento bipolar. Todo un socio desgraciado que de tanta inteligencia, se deja invadir, desplazar y destruir. Como el cáncer de verdad.
Yo encargaría ya la tarjeta donde ponga en grandes letras:
........."El más rico del cementerio. Director bajo la tierra"
Como insinuaste en su día: todavía estamos a tiempo de casarle en silla de ruedas. Infeliz alquitranado, aun no has considerado que un tirano no tiene amigos por mucho tiempo.
Sólo hay una cosa peor que un tonto con experiencia.
Otro tonto que le haga caso.
Pero como sé bien que todo pasa por algo, yo extraigo mi aprendizaje, y de ahora en adelante desconfiaré de las personas que me digan más de diez veces en menos de diez minutos la frase "a título personal" en una reunión de trabajo.
Claro... que a cualquier cosa le llaman trabajo.
LA MEDICACIÓN (a modo de conclusión)
"La verdadera profesión del hombre es encontrar el camino hacia sí mismo" [Hermann Hesse]
Y tú (como dice el refrán) estás más perdido que un hijoputa el 19 de Marzo.
Ácida.
Olvidaba la canción... que sino, no es lo mismo.
















Esta mañana me has llamado desde el aeropuerto, para decirme que te ibas al otro lado del Atlántico, así de lejos, así de pronto.
Tanto que sólo he podido decir: “ya?”
Sabes que soy una persona de rutinas, de costumbres, que al igual que tu, con poco me conformo y que me basta con tener un mínimo espacio y un entorno que no varíe más que para ir a mejor. Y que sobre. Para que las personas como tu no falten.
Y ahora eres la guinda que se fue de mi tarta, me has dejado el huequito en el centro de la nata, y en lugar de una tarta parece un mojón de pastel soso y endurecido que no me provoca nada. Lo siento, la metáfora tenía que ser con comida… Tengo tu regalo misterioso en el armario esperando que regreses para que por fin, a ti que tanto te han gustado las sorpresas, te toque abrirlo.
Las cosas son así, aunque a veces deseo no haber pasado por según que sitios, mira que cosa, te conocí en una reunión de trabajo, así de sopetón. El día anterior tuve que preguntar como eras para reconocerte al verte y alguien me contestó: “es... es preciosa”, que traducido sería “tan linda”.
No sé, quizá me conquistó tu permanente sonrisa y tu manera de expresarte, que eres distinta, tu alegría, tu valor y tu naturaleza (ardor guerrero) para dar de vez en cuando un buen golpe sobre la mesa. Tu gran corazón y tus detalles, las cosas pequeñas, la capacidad que tienes para ver lo que las personas llevan dentro, entre pecho y pecho (aun sin operar), eres de las pocas personas en el mundo con las que puedo ser yo misma porque sé que disfrutas con mis virtudes, con mis defectos y con como te los cuento, que no me juzgas, que eres mi cómplice. Que no me vas a reprochar que un año entero vaya de negro. Que cuando me haces un regalo piensas en que me guste a mí.
Eso lo aprecio.
Seguramente cuando leas esto echarás la cabeza para atrás y abrirás los ojos como dos charcos y dirás “en sério?” con un acento leve en la “é”.
Pues sí amiga, esto es una declaración en toda regla para que todo el mundo sepa que me parece fatal que precisamente tú, te hayas ido.
Aunque sé que volverás, y yo estaré aquí… en el lugar de siempre, en la misma ciudad y con la misma gente. Y saldremos para quemar la noche y celebrar que vivimos la cruda realidad, que cuando queremos ver mundo miramos bajo nuestros pies, que nuestro primer principio dice así: “no te aferres, no te aferres a un imposible”.
Y a tomar tequilas y a ser nosotras.
Que no somos como las demás. Para que Madrid tiemble y amanezca diferente después de nuestro paso.
Busco la foto que encaje contigo, encuentro esta, que me recuerda a mí, hace unos años y me da nostalgia, pero también me da pereza… no es la chica, ni es el saco, ni es la pelea.
Hay que saber ver detrás.
Y tu lo harás.
Ácida S.

Lola entra en la cocina. Suspira entre dientes al ver la montaña de platos apilados en el fregadero, una barra de pan duro encima de la mesa y una manzana podrida en el frutero. El olor es desagradable, la tapa del cubo de basura quedó entreabierta y las colillas de tabaco se mezclaron con la cáscara de naranja de hace varios días y desprende un olor dulzón nicotina.
Cuando sabes que alguien (que cada vez te importa menos)
Más que escribir, me gusta leerme después.
Sólo puedo escribir cuando estoy sola, cuando me siento sola. Es como hablar conmigo misma para que mi “yo” más profundo - el que siente - pueda comunicarse con mi “yo” esencial - el que padece -
Aun no has llegado a los treinta.
Un día llegas a casa y tratas de abrir la puerta con el billete del metro, intentas cambiar de canal con el móvil y golpeas el aparato contra la mesa pensando que no funcionan las pilas, aunque sabes que golpeándolo tampoco funcionará.
Usas más de 15 productos para tu salud y tu higiene. Cuando te vas a acostar, confundes el Rhinospray con el Vispring, y pulverizas tu ojo con spray nasal. El cansancio pudo con tu capacidad de disociación de dos botecitos parecidos. Utilizas cremas anticelulíticas sin resultados, contorno de ojos, crema de manos, productos que nunca habrías imaginado “imprescindibles” para tu rutina diaria.
Cepillas tu pelo y al limpiar el peine descubres una maraña de pelos largos que sólo necesitan hacer miau para parecer un gato. Tu madre te dice en su visita trimestral “cómo” se te ha puesto el culo desde que te has ido de casa.
Te sientes más cansada que nunca pero no haces tantas cosas como antes. Te planteas operarte la nariz, y ponerte silicona en Venezuela.
Intentas cocinar sano y cuando apenas lo estas consiguiendo te viene un momento de sensibilidad y no puedes evitar el atracón de hägen dazs con nuez de macadamia. Ya no te levantas con la hora pegada al culo, porque ahora no puedes salir de casa sin haber estudiado tu vestimenta, sin haberte duchado y haber utilizado las tres fases de productos clinique en tu cara, el jabón, el tónico, la crema dramatically moisturizing, el pore-minimizer, el contorno de ojos con fps 15, el bálsamo labial… ya no eres sexy sin peinar, ahora recurres a la coleta perfecta y con gomina porque con el pelo suelto pareces la de la papelina de enfrente del portal, todo el mundo te siente delgada, pero tu te sientes cada día menos atractiva y más gorda. Trabajas 10 horas, duermes 9 y si puedes te echas la siesta. Discutes con tu pareja para averiguar quien se ha tomado el último yogur desnatado. Tus conversaciones pasan de grupos de música, conciertos y cuadros de Kandinsky, al mundo rosa, discusiones sobre champú y poner verde a cualquiera. Psicología barata sobre cómo debería ser todo el mundo. Y entre estupidez y estupidez una siempre acaba diciendo: la gente está fatal. Pero eres tu la que estás realmente mal. No puedes beber otra leche que no sea desnatada y rica en calcio. Ya no sales, ya no sueñas, ya no disfrutas.
Es el fin de la última etapa feliz de tu vida.
Es el momento de sentarse a esperar que todo pase.
Y vivir de los recuerdos de otra persona que estuvo en tu cuerpo y que ya se ha muerto.
A la que todo el mundo echa de menos.
Ácida S.
(S. De Sola y Sin Sentido...)
Y consciente por fin de que el pasado no vuelve, que es imposible viajar en el tiempo en mi mundo absurdo, meto la cabeza debajo de la almohada y me limito a no tomar ninguna decisión en la película en que he convertido mi vida, donde no soy más que una mala actriz secundaria que consiguió su papel en un casting para mujeres atrapadas en ciudades contaminadas.
Si fuera otra...
Si fuera otra tendría mil planes para mí misma.
Pero no soy otra.
Sólo sigo siendo yo.
Ácida S.

